Tinta Negra nació de mi historia.

Cuando comencé mi camino en la industria del tabaco, no tenía todas las respuestas. Como en cualquier camino que uno decide emprender, cometí errores, perdí dinero por falta de información y enfrenté situaciones que estuvieron a punto de hacerme cambiar de dirección. Incluso tuve que dejar atrás un nombre en el que había puesto tiempo, trabajo y recursos.

Pero cada obstáculo me enseñó algo.

En vez de detenerme, aprendí a enfrentar cada situación y seguir adelante.

Por eso escogí el calamar como símbolo de mi marca.

El calamar tiene una manera particular de defenderse cuando se encuentra en peligro: libera su tinta oscura en el agua para crear una oportunidad de escapar y sobrevivir.

Yo vi algo de mí en ese animal.

Porque en la vida también tenemos momentos en los que necesitamos defender nuestros sueños. Momentos en los que aparecen obstáculos, personas, errores o circunstancias que intentan desviarnos del camino.

Y es ahí donde aparece nuestro carácter.

La tinta negra representa todo lo que he tenido que enfrentar para llegar hasta aquí. Representa los momentos difíciles, las pérdidas, las decisiones equivocadas, las puertas que se cerraron y, sobre todo, la decisión de no rendirme.

Por eso no escogí el calamar solamente porque me gustara su imagen.

Lo escogí porque me representa.

Y llamé a mi marca Tinta Negra porque esa tinta se convirtió para mí en un símbolo de resistencia, carácter y determinación.

Quiero que Tinta Negra sea más que una marca de cigarros. Quiero que cuando alguien vea nuestro calamar y lea nuestro nombre, recuerde que los obstáculos no tienen que determinar hasta dónde podemos llegar.

Yo tuve muchos motivos para detenerme.

Pero decidí continuar.

Y si hay algo que quiero que represente Tinta Negra, es esto:

Que nadie te limite a luchar por tus sueños.

Porque a veces, aquello que intentó detenerte termina convirtiéndose en parte de la historia que te hace quien eres.

Esta es mi tinta.
Esta es mi historia.
Esta es Tinta Negra.